viernes 23 de octubre de 2009

Mi pieza comienza con el actor que baja al patio de butacas y estrangula a un crítico, y lee en voz alta, de un pequeño cuaderno negro, todas las humillaciones sufridas que ha anotado. Luego vomita sobre el público. Después de lo cual, se va y se pega un tiro en la frente.
Diario de trabajo, 19 de junio de 1964
Tomado de: Imágenes de Ingmar Bergman.
jueves 15 de octubre de 2009
martes 15 de septiembre de 2009
Yoshi Oida, 2002, Un actor a la deriva. Trad. Fernando Bercebal
jueves 10 de septiembre de 2009
viernes 21 de agosto de 2009
Citado por Marita Foix: Peter Brook Teatro Sagrado y Teatro Inmediato.
viernes 14 de agosto de 2009

Quiero iniciar evocando unas bellas palabras de Peter Sloterdijk, porque en su aliento puedo hallar el tono adecuado de la escena:
El que no es prisionero de su autodefinición ni prisionero de su autonegación es libre. El que conoce la libertad nace a sí mismo como un niño nace al mundo... Hace de su vida una expedición a las regiones inexploradas del Ser que se encuentran entre la sinceridad y el don de la inventiva...
La convocatoria que nos reúne alude al combate de un posible desdoblamiento Yo contra mí , que al parecer presupone muchas cosas, inusitadas unas, convencionales otras, unas herméticas, abiertas otras. Es una metáfora pero es también una estructura, invita al transcurrir libérrimo y oculta sus trampas sin advertencia. Presupone por ejemplo la existencia de la autocrítica, cuya posibilidad necesariamente presupone a su vez la posibilidad de la crítica, cuya razón de ser presupone la existencia autónoma de la obra de arte, que a su vez presupone genealógicamente la existencia del artista, que es aquella condición que la persona alcanza por virtud precisamente de la existencia de la obra, y presupone que ésta es susceptible de ser reconocida como tal más allá de la persona del artista, distinto él mismo de la obra y distinta a su vez su condición de persona de su atribución artística.
Un laberinto, en efecto. Y los laberintos son metáforas, pero son también estructuras arquitectónicas inventadas para jugar al extravío o para asegurar en lo oculto los secretos. Prisión y trampa, juego en el que se sucumbe del extravío al placer.
El mito nos cuenta que el enigma fue vencido por las alas postizas de Ícaro y el hilo que fue desnudando a Ariadna. En ambos casos, salir del laberinto resultó una trampa peor: para Ícaro fue el vacío, para Ariadna fue Naxos, la isla obsesiva del pensamiento circular.
viernes 31 de julio de 2009
En el enlace referido arriba, se encuentra toda la información sobre el proyecto teatral de 2666. Además, sobre 2666 pueden leerse los siguientes comentarios:
The New York Review of Books - The Triumph of Roberto Bolaño
La Novela Póstuma de Roberto Bolaño
Roberto Bolaño - 2666
2666 - New York Times


